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‘El Marro’ pide trato digno y humanitario, tras ser vinculado a proceso en el Altiplano

José Antonio «N», El Marro, fue vinculado a proceso por delincuencia organizada, relacionada a delitos en materia de hidrocarburos, por lo que permanecerá recluido en la prisión de máxima seguridad El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México; sin embargo, tras conocer la decisión del juez especializado, el presunto líder del cártel de Santa Rosa de Lima pidió un trato digno e igualitario dentro del penal.

En punto de las 13:04 horas de este miércoles inició la audiencia para determinar si el imputado sería vinculado a proceso; sin embargo, la defensa alegó que las pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR) no eran procedentes, ya que se basaban en denuncias anónimas, publicaciones en medios de comunicación e informes policiacos en los que no se podía determinar que haya participado en los delitos que se le imputan e incluso, dijeron que no se podría acreditar la existencia del Cartel de Santa Rosa de Lima, del cual señalan a su cliente como presunto líder.

A pesar de los alegatos de la defensa, el juez en casos de delincuencia organizada refirió que las denuncias pueden ser anónimas y de ellas parten las investigaciones correspondientes; en tanto, la información de medios de comunicación puede ser utilizada para contextualizar y aclaró que hay pruebas para determinar que sí existe la organización criminal desde 2017, liderada por un sujeto conocido como El Marro, El Martillo, El Señor o El Patrón y que se puede sospechar que se trate de José Antonio «N». Sobre los informes policiacos, la FGR presentó evidencias tomadas en diferentes intervenciones de teléfonos donde hay conversaciones que aluden a la extracción y venta ilegal de combustibles, entre otros delitos y que en ellos se hace mención a El Marro.

Tras analizar estas pruebas, el juez determinó vincularlo a proceso a las 15:12 horas y fijó un plazo de dos meses para cierre de la investigación, además de que en octubre habrá otra audiencia.

Durante la audiencia, José Antonio «N» se limitó a declarar algo ante el juez y sólo dijo «sí, señor» o «no, señor», cuando el juez se dirigió a él, al terminar las participaciones de la defensa y los representantes de la FGR; sin embargo, al escuchar la vinculación a proceso, el acusado pidió un momento para hablar a solas con el juez, pero éste se negó y le pidió hablar frente a los que estaban presentes.

El Marro pidió que se le diera un trato digno y humanitario dentro en el penal, a lo que el juez respondió que sería tratado igual que a todos los internos y, en caso de sentir que sus derechos humanos fueran violentados, «le sugiero hablarlo con su abogado para que él presentara estas inquietudes ante la autoridad judicial», dijo el juez.

«Señor juez, quiero hablar con usted un minuto, yo le pediría que por estar en un Cefereso lejos de mi estado, pido que no se me individualice, que se me tenga más aislado; yo no le tengo mala fe a nadie», dijo El Marro al juzgador.


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