Crónica: Mujeres al grito de guerra

Contraluz

Un cielo despejado con tono dorado, una plaza concurrida, gente viene y gente va, algunos se detienen, observan un par de segundos, meten su mano al bolsillo y sacan su celular, toman fotos.

Una mujer con carácter fuerte, un paño verde tapa su rostro pero no su coraje, frustración, temor, ella toma un gis y su mano danza contra el piso, “No nos cuidan, nos violan”, la realidad hecha texto queda plasmada sobre la plancha de un monumento.

Consignas se escuchan, hay una marea de pañuelos verdes y morados, pancartas se preparan para ser levantadas con el puño en el aire, un puñado de brillantina que grita justicia es lanzado al cielo.

Una señal organiza a hombres y mujeres, caminan a la Madero, la marcha da inicio y entonces se hacen escuchar “Se va a caer, se va a caer, el patriarcado va caer”, “A la licuadora, v*rga violadora”, “Señor policía que lástima me das, si violas otra más, te vamos a castrar”, retumban las paredes de cantera rosa.

Con pisadas firmes y voces de lucha claman cese la violencia, continúan adelante pues las espera un símbolo de la mujer, algunos aplausos y gritos les acompañan en su camino.

Tres mujeres de hierro sostienen el sustento de la familia, sin tapujos muestran sus senos, una falda larga enmarca sus raíces purépechas, aquí, vuelven a gritar con todas sus fuerzas, la piel se enchina, la lucha es genuina, no hay vandalismo, sólo sed de justicia.


Subir

cheap jerseys