Reforma y el Ángel, detrás de las vallas
Contraluz
Ciudad de México.- Paseo de la Reforma amaneció distinto. Antes de que llegaran los aficionados, trabajadores instalaron vallas metálicas alrededor del Ángel de la Independencia, estaciones de la Línea 7 del Metrobús y distintos puntos de la avenida como parte del operativo de seguridad para el partido de México en los octavos de final del Mundial.
La imagen contrastaba con la rutina habitual de una de las avenidas más emblemáticas de la capital. Donde normalmente transitan corredores, turistas y ciclistas, predominaban las estructuras metálicas, filtros de acceso y personal de seguridad resguardando el perímetro.
El operativo fue reforzado por las autoridades capitalinas tras las multitudinarias celebraciones registradas en los partidos anteriores del torneo, particularmente después de los festejos por la victoria de México sobre Ecuador, cuando una avalancha humana en las inmediaciones del Ángel dejó personas fallecidas y cientos de atenciones médicas. A partir de entonces se implementaron medidas como el blindaje de estaciones del Metrobús, accesos controlados y un mayor despliegue policial en Reforma.
Durante décadas, el Ángel de la Independencia ha sido el punto de reunión para celebrar los triunfos de la selección mexicana. Esta vez, sin embargo, el acero llegó antes que la afición. Las vallas modificaron el paisaje de Reforma y anticiparon una jornada en la que la seguridad se convirtió en protagonista incluso antes del silbatazo inicial.
























